Materializó su CV en un muñequito Lego
28/09/2017
5 consejos para superar una entrevista de trabajo grupal
03/10/2017

La importancia del estado anímico en la búsqueda laboral

La búsqueda laboral, ya sea para conseguir una posición en relación de dependencia o bien el comienzo de un emprendimiento, es un período difícil en la vida de la mayoría de las personas. Es esperable que haya momentos de vulnerabilidad, altibajos anímicos, replanteos de diversa índole, preocupaciones económicas, problemas familiares o de pareja suscitados por el cambio de estado. El ya no tener un trabajo, una rutina, un horario, un salario, beneficios determinados y, sobre todo, una ocupación estable determinadas horas al día, y la inversión del tiempo en la búsqueda de un nuevo empleo o una nueva oportunidad, no es fácil de sobrellevar ni para la persona ni para su entorno.

Muchas veces el contexto social y familiar, en su afán de ayudar, entorpece el proceso. Los más allegados suelen repiten frases del estilo: “Vos podés, lo vas a lograr, pronto vas a tener un trabajo mejor que el que tenías, ya vas a ver… Movéte, buscá, capacitáte, preguntá, salí de casa, no te encierres…”. Estos imperativos resuenan en quien está buscando el rumbo a seguir y, aunque a veces puedan resultar un estímulo, lo más probable es que agreguen más presión a la que la persona ya experimenta por sí misma al encontrarse desempleada y, seguramente, desorientada.

La recomendación para aquellos que acompañan a una persona en búsqueda de empleo es aumentar la capacidad de escucha, compartir, estimular, contribuir a la apertura de opciones y alternativas. No dar consejos cerrados, excepto que se los soliciten u observen que la persona cometerá un error y es posible ayudar a evitarlo.

Quienes buscan trabajo o comienzan un emprendimiento deberían saber qué hacer y pensar frente a la angustia, la frustración, las decepciones, las desilusiones; cómo enfocarse cuando uno cree que está por caerse. Es esta la principal competencia a desarrollar.

Si tomamos como normal que el estado de ánimo en momentos de crisis sea una variable muy cambiante, como la temperatura ambiente que sube y baja sin aviso, podemos estar mejor preparados para afrontar las consecuencias de la caída emocional.

El primer paso es el autoconocimiento: detectar cómo me siento, qué emociones experimento y qué pensamientos ocupan mi cabeza; me preparará para decidir qué hacer con ello. Aceptar lo que a uno le pasa en el momento presente, permitirse atravesar la angustia, las broncas el sentimiento que aparezca y saber racionalmente que hay motivos para estar algo desanimado, es todo un aprendizaje que lleva a un crecimiento personal.

Luego, puedo experimentar que, haciendo algo estimulante, es posible de a poco pasar a un estado de mayor motivación, alegría, entusiasmo, es decir más positivo que el estado anterior.

No se sale del bajón sólo cumpliendo obligaciones o respondiendo a las órdenes de otros que pueden convertirse en organizadores de agenda y aturdir a la persona en crisis. Hacer algo estimulante implica una decisión personal. Elegir algo que a uno le guste, que le permita conectarse con aspectos positivos de su vida, que en el pasado haya sido un hobby o que lo sea aún en el presente, algo que se desee hacer y esté al alcance concretarlo, que no requiera necesariamente dinero o invertir mucho tiempo. Puede ser algo simple, sencillo, a descubrir en las pequeñas cosas: cocinar algo rico; hacer un paseo; retomar el ejercicio físico; dedicar tiempo a la lectura, a alguna actividad cultural, espiritual, o solidaria; hacer una manualidad; ordenar o adornar algún rincón de la casa algo olvidado; visitar a un amigo; mostrar interés por los demás; hacer un regalo sentido…

Cultivar un estado de ánimo positivo es clave para la búsqueda laboral, así como para la vida. Siendo un proceso que a veces resulta algo largo, con obstáculos a sortear y nuevas experiencias no todas fáciles ni gratificantes, podemos decir que un estado de ánimo positivo es la chispa que enciende el motor para arrancar cada día, para tolerar la incertidumbre, la espera, la apuesta personal sin resultados inmediatos, y el disfrute por todo lo aprendido en este período de la vida.

 



Lic. Cecilia Rodríguez Casey
Cofundadora y Psicóloga
en Marca Personal Online

 


 

CONOCÉ NUESTRO SERVICIO